jueves, 8 de noviembre de 2007

Producción en serio

Bueno, después de varias semanas sin noticias sobre la cerveza, finalmente vuelvo al ruedo. El parate no fue un abandono, sino que durante estos dos meses estuve a la espera de unos nuevos elementos para poder mejorar el proceso de producción. La primera experiencia había arrojado como positivo, una cerveza que valía la pena intentar nuevamente. Lo que no había sido bueno, era el trabajo invertido y el beneficio obtenido (solo 3.5 litros). Varias veces me plantié que por 3 litros no valía la pena invertir casi 6 horas durante 2 días.

Así fué como dada la grata experiencia, decidí que la próxima producción tenía que ser mas fructífera en el resultado, y para ello necesitaba ollas mas grandes y un mejor proceso de macerado. Mi hermano tomó la posta y se hizo cargo de mandar a hacer con un pedazo de 60 cm de largu de un tubo de 12" de inoxidable (12" = 32cm) 2 recipientes (según mi especificación) uno para macerar y otro para hervir la cerveza.

Las ollas demoraron un mes y medio, pero finalmente quedaron excelentes. Aprovechamos y le soldamos un niple a cada olla para poder agregar una válvula de desagote y no tener que vaciar las mismas haciendo sifón. Las ollas que hiciemos fueron de 20 y de 28 litros aproximadamente, con la idea de lograr un resultado final de unos 20 litros de cerveza. Para esto, tambien necesitaba un fermentador con esa capacidad, así que un amigo me regaló uno de los bidones de agua que consumen en la casa. Con todos estos nuevos elementos, ahora iba a necesitar un enfriador contra-corriente para poder reducir la temperatura del mosto de 100° a los 20° que necesito para que la levadura haga su truco, por eso, me compré 10 metros de caño de cobre y de manguera y armé uno.

En la siguiente foto se ve el circuito armado con varios de los nuevos elementos



Se puede apreciar la olla mas grande con la válvula en la parte inferior. El enfriador y el fermentador, todo listo para arrancar. Bueno, en realidad había algo mas que necesitaba y era un buen mechero para poder calentar y hervir tanta cantidad de líquido. Por suerte mi papá tiene un disco de arado donde suele cocinar, y para el mismo se consiguió un mechero importante.



Acá podemos apreciar la olla mas chica, y el mechero con un recubrimiento para impedir que el viento apague el fuego.

Entonces, no había mas excusas, teníamos que prender el fuego, agregar el agua y arrancar a calentar la misma para el proceso de macerado. Eso hicimos, unos 20 minutos mas tarde, ya teníamos el agua a 75 grados y estaba todo listo para agregar la malta. Esta vez no iba a usar una media de mi mamá, me había comprado una bolsa que servía a su vez como filtro para los granos. Pero como no todo puede salir bien la primera vez, cuando metí la bolsa adentro de la olla, me di cuenta que la mitad de los granos quedaban por arriba del nivel del agua, y por lo tanto no iba a poder hacer que los mismos se lavaran bien y el agua tomase buena densidad. Dudé un par de minutos, y me autoconvencí que la unica que quedaba, era tirar los granos directamente adentro del agua. Entonces, saqué la bolsa (me quemé bastante), y tire todo el contenido.



La única duda que tenía ahora era si iba a poder desagotar todo y separar de alguna manera los granos del agua. El proceso había sido excelente, logré una densidad de 1.090 así que ya se palpitaba que la producción había sido muy buena. Todavía no sabía cuanta agua le iba a poder agregar. Lo primero que tenía que hacer antes de agregar el agua, era sacar los granos porque la olla estaba demasiado llena como para poder bajar la densidad hasta donde necesitaba. No tenía idea como hacerlo, asi que agarré con un colador, tratando de que los granos quedasen por un lado y el agua por el otro. Después de un rato, Eliana (una amiga de mi hermana que fue la única que me dió una mano, y sin ella no hubiese podido hacer nada) se le ocurrió una muy buena idea, y en vez de usar el colador, empezamos a desagotar todo dentro de la bolsa que había comprado. De esa manera podía llenar de a poco, y exprimir al máximo la bolsa hasta dejar los granos bien secos. El proceso duró como 1.5 horas, hasta que finalmente separamos completamente el agua de los granos.

Agregué agua hasta que mas no entró. Por lo tanto tenia 20 litros y una densidad de 1.040 (la vez anterior habia conseguido 6 lts con una densidad de 1.036). Pasé todo a la olla grande, y agregué mas agua (finalmente quedaron 21.5 lts).

Volví a prender el fuego y llevé la olla grande al mechero. Está vez tardó unos 40 minutos en empezar a hervir. En ese momento agregué el lúpulo





Mucho no se ve, pero acá está la olla hirviendo



Una hora mas tarde, apagué el fuego, movimos la olla de lugar, enchufé el enfriador y........

(no se ve nada, pero creanme, es la pura verdad)



El desagote se hizo leeeeeento lento lento. El caño de cobre que compré es un poco angosto, por lo tanto, llevar la cerveza de la o0lla al fermentador tomo como 30 minutos

En esta foto se puede ver todo conectado



La manguera de la izquierda, viene de la canilla con agua fria y se enchufa en el extremo que da al fermentador. La manguera que sale de la otra punta, lleva el agua al desagote, entonces, tenemos agua fria que entra desde el final y va en sentido contrario a la cerveza caliente durante todo el recorrido (unos 10 metros), asi es como funciona el enfriador. Finalmente, el caño de cobre termina dentro del bidón donde estaba la levadura.

Unas 6 horas después de arrancada la producción, logramos la misma consistencia que la primera vez. Un líquido marrón y turbio que poco se asemeja a la cerveza. Pero nuevamente, tenemos toda la esperanza que mágicamente, la semana que viene sea un rico brevage.



Saludos y hasta la semana que viene que les muestro el embotellado.

Matías

1 comments:

Anónimo dijo...

buena cervecero, si regresas a lima hacemos una buena coccion artesanal con mis equipitos

saludos

cerveceriartesanal@gmail.com